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         Óscar Luis Delgado Álvarez, nació en Icod de los Vinos, Tenerife el 18 de mayo de 1980. Se crió con la fascinación por el dibujo de la factoría de Walt Disney. Desde niño observó cómo su padre daba formas a los metales y con los años fue aprendiendo a transformar el hierro y el acero. Desde 1995 ha trabajado el metal en la empresa familiar adquiriendo conocimientos en la gestión, el diseño y la fabricación.

El primer contacto con el arte y el metal lo descubre durante un viaje en su juventud a la isla de Lanzarote observando la obra de Cesar Manrique, de los espacios y obras escultóricas.

Otro momento crucial 2007 es un encargo del artista Pedro Rodríguez para la elaboración conjunta de una escultura pública en acero corten, obra que atraerá un deseo mayor por la creación escultórica en metal. A posterior Pedro Rodríguez formará a Oscar en las técnicas del dibujo tradicional.

Vuelve a alimentar en 2016 su interés por arte en el Museo Reina Sofía admirando la obra de los surrealistas Joan Miro, Salvador Dali, en el arte abstracto Vasili Kandinski y la obra de los escultores Julio Gonzalez, Jorge Oteiza, Eduardo Chillida, Alexander Calder y Martin Chirino que serán claves para su futura inspiración.

En el 2017 otro viaje inspirador, la casa museo de Salvador Dalí en Cadaqués, nutriéndose del modo de trabajo del artista y el paisaje del lugar.

2018 – Realiza su primera obra Tierra de Fuego un cuadro escultórico de acero corten y piedra, en homenaje al Teide Patrimonio de la Humanidad y monumento de su tierra.

2019 – Realizara el viaje crucial que le llenará de confianza para su obras escultóricas tras la conjunción de tres elementos que encenderán su sueño interior: 1º lugar Disneyland Paris descubriendo un mundo que le inspira a la imaginación , 2º una muestra de amor, proponiéndose crear su obra escultórica para una petición de mano al amor de su vida y en 3º lugar el arte en Paris en especial con el Centro Pompidou.

Fue así como nacieron formas geométricas abstractas en su búsqueda formas y conexiones de una belleza armoniosa, sus obras escultóricas reflejan equilibrio, fuerza y simplicidad, y una parte de ellas se exponen en movimiento. Le caracteriza su fuerza interior y su optimismo en el ejercicio del caerse y volverse a levantar.

El artista también se expresa a través del dibujo y la pintura, transfiriendo la línea, el constructivismo, la composición, el contrate, espacio interior y la belleza en la imperfección.
En diciembre del 2021 realiza su primera exposición individual en sala de arte del Parque García Sanabria, Santa Cruz de Tenerife.

Oscar Deluis se encuentra aliviando equipaje conformando una maleta con lo esencial: espiritualidad, conciencia, resiliencia, unión y verdad. Mientras vive y trabaja en Icod de los Vinos, en su taller y estudio con vista al Teide y al mar, rodeado de un paisaje único y enriquecedor.


Declaración artística

Oscar Deluis: El Latido del Vacío 

           La obra de Oscar Deluis se sitúa en el umbral entre el equilibrio geométrico y la fluidez orgánica, explorando los límites de la escultura abstracta en metal. Su trabajo no solo responde a la materialidad del acero corten y el acero inoxidable, sino que convierte el vacío en un elemento activo, permitiendo que la luz y la sombra definan la estructura tanto como la propia materia. Deluis inscribe su práctica dentro de una tradición escultórica que dialoga con artistas como Oteiza, Chillida y Chirino, pero sin limitarse a la herencia recibida. Su enfoque es singular: a través de formas depuradas y composiciones dinámicas, introduce una tensión entre peso y ligereza, estabilidad y movimiento. Esta interacción se intensifica con la inclusión de elementos cinéticos y efectos ópticos, desafiando la percepción del espectador y generando una experiencia sensorial que trasciende la rigidez del metal.

Su trayectoria ha consolidado su presencia en el circuito expositivo, con muestras en instituciones relevantes de Canarias y obras en colecciones privadas en España y Bélgica. A pesar de su fuerte arraigo en el contexto insular, su lenguaje escultórico posee una universalidad que le permite situarse dentro del discurso contemporáneo de la abstracción y la escultura cinética. Si bien su obra ha logrado un equilibrio singular entre materia y vacío, un reto futuro podría ser la expansión de sus materiales y procesos, integrando nuevas exploraciones que amplíen el alcance de su investigación espacial. Con una visión clara y una ejecución precisa, Oscar Deluis continúa afirmándose como una figura en evolución dentro del panorama escultórico contemporáneo, ampliando los límites entre lo sólido y lo etéreo, lo estático y lo vibrante.